Radio Coctelera: Maroto, el Héroe

Esta semana rescatamos la grabación de la presentación del libro Maroto, el heroe (Virus, 2011) en el CSOA La Huelga a cargo de su autor,  Miquel Amorós, acompañado por Jose Luis Gutiérrez Molina. Esto gracias a la audioteca que desde la Librería La Fuga de Sevilla se esta realizando.
Maroto, hijo de una familia de tres hermanos y huérfano de padre desde muy joven, nació en el barrio del Albaicín, donde residía buena parte de la clase obrera granadina, expulsada del centro tras sucesivas remodelaciones urbanísticas. Ebanista de profesión, sería uno de los principales líderes de la CNT en Granada durante la República. Maroto se convertiría en un personaje tan querido por las clases populares granadinas como aborrecido por la burguesía y los caciques granadinos, los cuales formaban «parte de la derecha más conservadora y ultramontana». Calificado de «maleante y delincuente» en las páginas del diario monárquico El Ideal, Francisco Maroto participó activamente en la enconada conflictividad obrera existente en Granada en los años treinta, sufriendo la consiguiente represión.

Pero sería durante la guerra cuando se dibujarían en Maroto los rasgos que lo convierten en una figura sobresaliente, junto con otras como el malagueño Juan Santana Calero o el sevillano Juan Arcas. A pesar de haber conseguido organizar una columna de milicianos que demostró una más que sobrada solvencia militar, la estrepitosa caída de Málaga fue utilizada para criminalizar a las milicias anarquistas y, en última instancia, para encarcelar y quitar de en medio al propio Maroto. A pesar de las acusaciones sin pruebas y de las incontables peticiones de libertad, la inquina hacía él tanto del PCE como del gobernador civil de Almería, el socialista Gabriel Morón —junto con la pasividad calculada de los organismos dirigentes de la CNT, más preocupados por los equilibrios en las instancias de gobierno que por los presos anarquistas—, hicieron que pasara buena parte de la guerra en la cárcel.
Capturado por los fascistas en Alicante en enero de 1940, sería fusilado en julio de ese año tras ser salvajemente torturado. La historia de Maroto no puede leerse como la historia de un solo hombre, sino como una biografía de un anarquismo andaluz que en las luchas sociales forjó el carácter de cientos de militantes. Una historia que ha sido cerrada a cal y canto tanto por el Franquismo como por el régimen que le sucedería.

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